Operativo binacional desmantela arsenal de grupo armado en zona limítrofe entre Colombia y Ecuador
A comienzos de 2026, Colombia y Ecuador enfrentaron una nueva crisis diplomática derivada de sus diferencias sobre la lucha contra el narcotráfico y el manejo de la seguridad en la frontera común.
El Gobierno ecuatoriano sostuvo que las autoridades colombianas no han colaborado recientemente en la contención de grupos armados en la zona limítrofe. En respuesta, el Ministerio de Justicia de Colombia rechazó estas afirmaciones y difundió información sobre los operativos ejecutados en el sur del país.
En ese contexto, el Ejército Nacional de Colombia reportó un golpe contra estructuras armadas con influencia en territorio ecuatoriano, tras desmantelar un arsenal atribuido a la autodenominada Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, Estructura Iván Ríos.
Según el comunicado oficial, en el depósito hallado se incautaron cuatro fusiles, 332 cartuchos de distintos calibres, 499 detonadores y 23 cilindros acondicionados con explosivos, además de material de intendencia y logística. Las autoridades indicaron que estos elementos estarían al servicio de alias Walter Mendoza, señalado como cabecilla principal de la estructura en el sector fronterizo.
La operación se desarrolló en la vereda La Aduana, zona rural del municipio de Tumaco, en el departamento de Nariño, tras labores de inteligencia y planeamiento conjunto. El arsenal fue destruido de manera controlada.
En el operativo participaron también la Armada del Ecuador, la Fuerza de Tarea Hércules, el Batallón de Infantería de Marina 11 y la Policía Nacional de Colombia, en lo que las autoridades calificaron como el mayor depósito ilegal desmantelado en lo corrido de 2026 en esa zona.
De acuerdo con el Ejército, la incautación representa una afectación directa a las capacidades armadas, explosivas y logísticas del grupo, debilitando su accionar en un corredor estratégico para economías ilícitas y evitando posibles ataques contra la población civil y la fuerza pública a ambos lados de la frontera.
El coronel William Morales Guerrero, comandante de la Fuerza de Tarea Hércules, señaló que más allá de las cifras, el objetivo principal es proteger a las comunidades afectadas por la violencia. “Cada uno de estos artefactos era una amenaza contra las comunidades; un explosivo no distingue entre las fuerzas públicas y las personas que todos los días luchan por salir adelante con dignidad”, afirmó.
El Ejército colombiano reiteró que continuará desarrollando operaciones ofensivas y coordinadas bajo el respeto a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario, con el propósito de consolidar la seguridad en el suroccidente del país y en la zona de frontera.








Sigue todas las noticias de NOVA Ecuador en Google News






